jueves, 23 de octubre de 2008

Trivium

Vayamos directo al grano. Con "The Crusade" tienen en sus manos la gran oportunidad de escuchar uno de los mejores discos de puro y duro heavy metal del año 2006. Así de simple, porque los "chicos" (no es joda, el miembro más viejo de la banda 22 años) de Orlando, Florida, se despacharon un discazo de proporciones, lo que no me sorprende para nada, porque su anterior placa "Ascendancy" es lisa y llanamente una verdadera obra maestra del metal core.

Pero del trabajo anterior a este, la evolución de la banda no se detuvo y este nuevo disco es un clásico instantáneo del metal purista, donde la banda fusiona con una abismante habilidad, el old school thrash metal de la Bay Area (Metallica, Testament), con las tendencias contemporáneas del metal moderno (Nevermore), y entre medio le agrega algunos toques gancheros del metal ochentero (Dokken), todo con una personalidad y despliegue arrollador que simplemente suena a Trivium, resultando increíble que una banda tan joven y con sólo 3 discos a su haber ya esté absolutamente lista para llegar a la cima. Sin duda Trivium es el próximo "grande" de la escena, los nuevos Metallica, los Guns N' Roses de la nueva generación, y no exagero en lo absoluto, porque tienen la música, la actitud, la garra y el talento para llegar arriba, que junto a otros ilustres como Mastodon, Lamb of God y Shadows Fall representan la auténtica y real renovación del metal norteamericano, pero estos chicos tienen algo más, tienen ese fuego sagrado interno que sólo los elegidos poseen y su carrera ha tenido una evolución incluso más rápida y exitosa que la que tuvo Metallica en su momento.

Metiéndonos de lleno en la música, la placa parte vomitando fuego con la genial "Ignition", un opening track demoledor que te golpea el cerebro enseguida con una avalancha de riffs pesadísimos y la voz del descendiente de japonés Matt Heafy vocalizando en plan King Diamond, jugando con diferentes matices y tonos vocales excelentemente logrados, pasando de las voces graves y bajas a los tonos altos, y también metiéndole partes melódicas entre medio. Heafy además en la guitarra hace una dupla mortífera con Corey Beaulieu, fabricando un tándem mortal, doblándose los solos a mil por hora, lo que es una tónica en toda la placa. Sin duda este track es uno de los mejores del disco.

La potencia desatada sigue con la thrashera y adictiva "Detonation", donde las voces están a medio camino entre Chuck Billy de Testament y James Hetfield de Metallica. La base rítmica de Travis Smith en la batería y Paolo Gregoletto en el bajo, machaca con todo en un pattern lleno de fuerza y técnica. Creo que este tema muestra claramente una de las principales cualidades de la música de Trivium, esa habilidad para fusionar con una fluidez abismante canciones con una fuerza y un peso brutal y al mismo tiempo meterle unas melodías y coros gancheros que hacen absolutamente irresistible no caer rendidos a sus pies. Es el talento innato de Trivium y es lo que los va a llevar a la cima.

En un disco sin fisuras, de un alto nivel muy parejo y donde jamás se te ocurría saltarte algún track, canciones como "Anthem (we are the fire)" destacan por su gancho y melodías del heavy ochentero de sumo gusto. Está claro que este tema será un golazo en vivo, con toda la audiencia cantando ese estribillo contagioso de "we are the fire" en un coro de miles de voces. Es increíble como Trivium la sabe hacer, cómo rescatan lo mejor del heavy metal de todas las épocas y lo incorporan en su sonido. Notable.

"Unrepentant" no da tregua con el brutal y técnico doble bombo de Travis Smith (¡como toca el pendex!), quien en los videos tiene una cara de guagua inocultable; atención con él porque muy pronto lo vamos a ver en la portada de revistas como la "Modern Drummer" (si es que ya no salió); "And sadness will sear" tiene un approach más gótico y oscuro que te recordará a los Paradise Lost de su gran etapa "Draconian Times" con la voz de Heafy más desgarrada pero llena de feeling. Y hablando de los vocales, debo reconocer que la primera vez que escuché este álbum extrañé las voces guturales del disco anterior que funcionaban tan bien, acá todas las voces son más limpias y melódicas, lo que le asegura a la banda mayor aceptación 'radial' claramente. "To the rats" parece un tema inédito de un disco como "...And justice for all", ¡tremendo! con una colección de riffs a toda velocidad que son dinamita pura, en cambio "This World can't tear us apart" es melódica y comercial a más no poder, con un groove tremendamente contagioso en las guitarras; "Tread the floods" es puro y notable thrash old school, la que da paso a la pesadísima "Contemp breeds contamination" en una vena Nevermore lisa y llanamente notable. El telón caen con el genial mid tempo "The rising" donde el grupo suena como el Dokken más pesado, en otro claro highlight del disco.

Como ven "The crusade" es un disco sumamente variado, inspirado, notablemente bien tocado, con grandes solos, potentes doble bombos; lo tiene todo, y si pudiéramos pedirle algo más, con seguridad le pediríamos una instrumental, la que llega al final de la placa con la maravillosamente inspirada "The crusade" (la canción), un track que se para de igual a igual al lado de clásicos eternos en la materia como "Orion" de Metallica, o "Mr.Scary" de Dokken o cualquiera de los instrumentales más pesados de Dream Theater.

Un broche de oro para un tremendo disco que lo tiene todo, de una banda que lo tiene todo y que se va a comer el mundo con todo. Son Trivium, son de Orlando y llegaron para instalarse entre los grandes. Ojalá lo consigan y tengan una larga y fructífera carrera. Si siguen sacando discos como éste o como "Ascendancy", no hay nadie ni nada que los pueda detener.

Lista de temas
1. Ignition
2. Detonation
3. Entrance Of The Conflagration
4. Anthem (We Are The Fire)
5. Unrepentant
6. And Sadness Will Sear
7. Becoming The Dragon
8. To The Rats
9. This World Can't Tear Us Apart
10. Tread The Floods
11. Contempt Breeds Contamination
12. The Rising
13. The Crusade

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