lunes, 22 de septiembre de 2008

KoЯn

Cuando allá por el año 1985 la esposa de Al Gore –sí, el realizador del documental acerca de los peligros del calentamiento global "Una Verdad Incómoda"-, lanzó junto al Parents Music Resource Center una campaña para etiquetar los discos y películas circundantes en el mercado norteamericano, creo que nunca dimensionaron la magnitud de este nuevo "sistema de prevención parental". A 22 años de aquello, hoy por hoy contar con esta etiqueta en la carátula de un disco, como el "Untitled" de Korn, lejos de ser un perjuicio para la imagen del mismo, es más un incentivo para comprarlo, una especie de incitación gráfica que te anuncia, con bombos y platillos, que lo que estás por escuchar te va a remecer, hasta los huesos y sin piedad.

Y de eso se trata este disco. Uno, por qué no decirlo, sumamente esperado dentro de la industria, tanto por los seguidores de la banda como por los mismos muchachos que le dan vida al hoy en día inmaculado nombre de Korn. Y es que tras el lanzamiento del "See You On The Other Side", a fines de 2005, en cierta forma fueron muchos los que se declararon decepcionados, más que por el sonido comercial y simplista de la banda, por el abandono absoluto que Davis y compañía habían plasmado en una placa para muchos mediocre, demasiado lejos de sus raíces y de imprescindibles como el "Issues" o el "Follow The Leader", por nombrar algunos.

Esta vez todo era mucho más ambicioso. Más que tener que cumplir con un contrato o con el propio orgullo de declarar con esta placa que la ausencia de un "iluminado" Brian "Head" Welch y la más reciente de David Silveria no les afectaban en lo más mínimo, esta vez habían ganas de componer algo nuevo, fresco y tan simplista como la desenchufada televisada que muchos vimos por MTV.

De este modo, comenzó a tomar forma un disco absolutamente conceptual, casi como un libro. ¿Alguien ha reparado en la lógica de la portada? Con un ser antropomorfo –mitad hombre, mitad animal-, y un menjurje de esqueletos y caras desfiguradas atravesando el cuerpo de este, pronto es posible entender por qué el afán de no catalogar bajo un nombre a este trabajo, y es que tal vez ni ellos entendían lo que tenían entre manos, simplemente les gustaba como sonaba. Además de que según Davis la idea era que los fans lo nombraran como quisieran...

Y de sonoridades ambiguas va el disco. Con una introducción que, personalmente, recuerda al pasado éxito de taquilla "Amelié", claro que mucho más oscuro y espeluznante, se da inicio a una travesía repleta de matices propios del pasado de la banda, pero con temáticas más cercanas a lo que fue el debut homónimo de Korn. Por esto mismo es que "Starting Over", más que ser la segunda pista del disco, es una declaración de principios, un anuncio que grita "estamos empezando de nuevo, y Korn sigue siendo Korn", como dijo hace un par de meses el mismo Munky.

Pero la idea era evolucionar. No por nada la presencia de Atticus Ross en la producción –Nine Inch Nails y Rancid, entre otros-, desde inicios de este año había mantenido a los tres sobrevivientes de la formación original con una sonrisa de oreja. Ya sea en su página oficial o en su MySpace, los videos subidos denotaban que le energía reinante dentro del estudio era especial, diferente a antaño. Es por esto que el single "Evolution" pronto se volvió en éxito de ventas en Estados Unidos. Como una inteligente estrategia comercial, la edición de este como el primer corte masivo del nuevo disco ahora se entiende: hubiese sido demasiado fuerte escuchar un regreso de Korn tan diferente a lo que nos tenían acostumbrados. Con las bajas afinaciones de siempre y una carraspeada melodía vocal, es esta pista la más tradicional dentro del LP, algo así como un recuerdo del pasado reciente de la banda –de hecho lo mismo pasa en "Hold On", su sucesora-, porque el resto, tal cual dice el coro de dicha canción "it’s evolution", reinvención y experimentación absoluta.

Ya con "Kiss" y "Do What They Say", es posible comenzar a percibir adónde va el disco. Este, lejos de contar con riffs memorables o canciones pegajosas que retumbarán en nuestros tímpanos por mucho tiempo, va más por el lado de la sonoridad propia de Davis quien, como en ningún otro disco, se superpone por sobre los instrumentos, como si estos fueran una sutil cortina en la que él improvisa, con esa prosa torturada que ya todos conocemos y con letras que hablan desde la dominación del estado por sobre las masas, hasta el deceso musical en Korn del propio "Head", quien es "homenajeado" en "Ever Be" y "Love and Luxury" con frases explícitas como "Tú eres la infección mi amigo, un disgusto hasta el final/arrojándola, destrozándola, todo por tu fama".

Tras esta breve pero dura pasada de cuentas, en alusión a las declaraciones que el ex guitarrista hizo hace algún tiempo en su autobiografía "Save Me from Myself: How I Found God, Quit Korn, Kicked Drugs, and Lived to Tell My Story" (algo así como “Sálvenme de de mi mismo: Cómo encontré a Dios, dejé a Korn, le di una patada a las drogas y viví para contar la historia”), en la que declaraba que la banda lo había empujado hacia las drogas y la promiscuidad, vuelve un Korn un tanto más esencial y conocido que en las pistas iniciales, donde salen a relucir los talentos presentes en la percusión. Al ya conocido aporte de Terry Bozzio, ex colaborador de Frank Zappa, Fantômas y Missing Persons, entre otros, se suma Brooks Wackerman, de Bad Religion, el mismo Jonathan Davis -quien también hizo lo suyo en las baterías del "Issues"-, y el talentoso creador de Slipknot Joey Jordison.

De este modo, y con un breve recorrido de canciones que en su mayoría llegan casi a los cuatro minutos, aparece la primera balada del disco, "Hushabye", casi cerrando la cortina del mismo. Una oscura melodía y una guitarra en ascenso, demuestran el incomparable talento musical que Davis posee, ese que muchos echamos de menos en el pasado Unplugged, donde sin carraspeos y gritos desaforados, Korn intentaba demostrar lo multifacéticos que son.

¿Un buen disco? Bueno, la espera no fue en vano, eso está claro. Más que escuchar el álbum muchas veces o hacerlo desde el punto de vista de que Korn, tal vez, ya no es Korn, la alta ambición e innovadora apuesta que la banda está arrojándonos merece, por lo menos, un aplauso. En estos tiempos en que se asegura que a fin de cuentas el rock es redundante, un ciclo repetitivo de nunca acabar, ¡vaya que se agradecen osadías como estas!, así que la originalidad, bienvenida sea.

Lista de temas
1. "Intro" - 1:57
2. "Starting Over" - 4:02
3. "Bitch We Got a Problem" - 3:23
4. "Evolution" - 3:38
5. "Hold On" - 3:06
6. "Kiss" - 4:10
7. "Do What They Say" - 4:17
8. "Ever Be" - 4:49
9. "Love and Luxury" - 3:01
10. "Innocent Bystander" - 3:28
11. "Killing" - 3:37
12. "Hushabye" - 3:53
13. "I Will Protect You" - 5:29

Link de descarga: http://rapidshare.com/files/146506655/K-07-U.rar

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